El Tiempo del Recuerdo

Dicen que cuando estamos viviendo algo no podemos ver el aprendizaje que ha supuesto hasta un tiempo después (si paramos para “verlo”, claro).

Esta semana santa he parado. Y he podido darme cuenta el regalo que me ha traído esta pandemia. Lo digo con todo el respeto porque sé las muchas personas que la sufren y las muchas vidas que se han perdido. Pero para mí ha sido un regalo.

Ha sido el Tiempo del Recuerdo. He recordado cómo ver y escuchar a la Tierra de otra forma. He recordado el espíritu sagrado del agua. He podido entender por qué hace un año comenzó a gestarse en mis aguas sagradas la “YakuMama. La Voz Recobrada”.

Hoy puedo ir dándole sentido a muchas de las cosas que viví y sentí hace un año. Tuve que atravesar el miedo y la neurosis que se me disparó. Pero hoy puedo recordar y así entender para qué recobro mi voz.

Alzo mi voz y la pongo al servicio de la Gran Madre, el eterno femenino, para que la semilla que siembro germine y ayude a otras mujeres a recordar lo que tiene que ser recordado y entre tod@s podamos crear una Nueva Tierra donde el Amor, y no el Miedo, campe a sus anchas.

DÍA MUNDIAL DEL AGUA. De una tesis doctoral a la YakuMama

Un día como hoy, Día Mundial del Agua, defendía mi tesis doctoral sobre gestión del agua. Hoy sé que más allá de la “gestión” está el “cuidado” del agua; hoy sé que el agua no es solo un factor productivo, ni un activo ecosocial siquiera, mucho menos un activo financiero que puede cotizar en bolsa, como nos hacen creer.

Veinte años después de aquella defensa que me costó una enfermedad, puedo entender, entenderla, entenderme. Aprender de ella y con ella. Es un regalo.

Hoy sé que el agua es emoción, es contención, es flexibilidad… es humildad… Hoy sé que el agua es la sangre, es la madre, es la YakuMama. La Madre Agua, la de tod@s, la de todo.

Celebremos este día, que no se nos pasé. Honremos a la Madre Agua.

“La gran revolución es que las mujeres recuperen la voz”

Imagen tomada del artículo de Paula Albornoz

Llevo un tiempo, concretamente desde el mes de mazo 2020 en el que nos confinaron, en el que estoy trabajando de forma consciente en recobrar mi voz. Porque han sido muchos años los que las mujeres llevamos silenciando nuestra voz, ya va siendo hora de que la alcemos y lo hagamos de forma consciente, desde lo más amoroso y sagrado que hay en nosotras. Solo así podremos construir entre todas una Tierra Nueva.

En este sentido va el interesante artículo de Paula Albornoz que animo a leer pinchando aquí.

Con tiempo para el Asombro…

Cuántas veces voy corriendo, sin parar, sin ver… sin tiempo para el asombro. Y otras, como hoy, disfrutando de un hermoso paseo con las perras, disfruto del barro que no es más que el agua fundiéndose con la tierra. Y me agacho, y miro, despacio, como sin querer incomodarlas… y allí las encuentro… tras la lluvia, enganchadas, reposando, brillando. Y recuerdo que hay otra manera de mirar… con tiempo para el asombro!

“Gracias por hacernos sentir”

¿Cómo hacerlos conectar con sus emociones a través de una pantalla? me preguntaba una vez más al comenzar ayer las clases de Máster. Y una vez más me doy cuenta que la única forma es “conectando yo con las mías”. Cuando me permito ser, sin vergüenza, sin miedo, no hay pantalla negra que me impida entregarme. Termino después de dos días, con una sonrisa en el alma cuando un estudiante se despide diciéndome: “Gracias por hacernos sentir”.

Me parece fundamental incluir las emociones en el aula… sin ellas, qué somos?

No todo está perdido…

Junto a la pésima noticia de que el AGUA comienza a cotizar en los mercados de futuro en Wall Street, que ha hecho que se me retuerzan las tripas, he recibido un correo de un ex-alumno de Ciencias Ambientales, al que le dirigí su Trabajo Fin de Grado el curso pasado. Ahora está cursando un master y está planteando su Trabajo Fin de Master y me cuentas sus diferentes ideas. Su correo termina diciendo:

“En resumen, muchas ideas y todas aún en el aire. Lo que tengo claro es que quiero poner mi granito de arena y todo gracias a la pregunta que nos hiciste repetirnos una y otra vez en clase: Y yo, ¿qué puedo hacer?

En ello sigo y espero seguir mucho tiempo, en preguntarme qué puedo hacer y cómo puedo llegar a conseguirlo”.

Y días como hoy, con las tripas aún revueltas, correos como este me alegran el alma y me hacen sentir que no todo está perdido…

MUJERES QUE RECOBRAN SU VOZ

La herida de una niña que fue abusada, que no pudo elegir… Una herida que puede llegar a somatizarse durante años, envuelta en un profundo sentimiento de culpa. Hoy, como adulta sí puede expresar lo que entonces no pudo; hoy puede elegir lo que entonces le fue negado.

Mujeres valientes que se atreven a abrir heridas dolorosas, durante años silenciadas!! Mujeres que recobran su voz!!❤️

La Espiral de YakuMama

Con mucha alegría os presento la Espiral de “YakuMama. La Voz Recobrada”. Desde hace mucho tiempo, no sé muy bien cómo ni cuándo empezó, me siento atraída por las espirales. Le he ido dando sentido en mi propio camino y, tímidamente, la he ido incorporando en los procesos terapéuticos de las personas a las que acompaño, siempre dibujándola con papel y lápiz. Hoy doy un paso más y la integro con la Tierra, el Agua y el Fuego para seguir caminando…

Mil gracias a Aaron Agivala y Alicia Galán por su amorosa ayuda y cariño .

Si quieres venir a recorrer la Espiral de la Vida en YakuMama, encantada te acompaño.