En este tercer episodio de Así hablan las Aguas, escuchamos al río Guadaíra, un cauce que ha sabido transformar el barro, el trabajo y la huella humana en una lección de Alquimia.
Escucharle es recordar que la Esperanza no se piensa, se siente. Brota cuando abrimos los sentidos y dejamos que la Magia del Agua nos transforme.
Una invitación a recuperar la capacidad de asombro y a abrir los sentidos —también el olfato— para reconocer la Magia y la Alquimia que siguen vivas en las Aguas y hacen posible la Esperanza.
