Ahora que me duele ver cómo la tierra se abre, cómo los pantanos se vacían dejando intuir pueblos que algún día lo fueron; ahora que me indigna observar cómo los telediarios se llenan de imágenes secas; ahora que le ponen nombre de mujer a las borrascas…
Ahora que nos inundan de palabrejas que nadie entiende para hablar de lo más básico, de que las Aguas son mías, son tuyas, son del río por el que pasa, de la nube que se las llevas, de la tierra sobre la que caen… ahora que me dejo sentir y me doy cuenta que las Aguas no son mías, no son tuya… ahora…
Ahora que veo Aguas en todo y en todos, en la fuente y en la roca, en tu piel, en mi piel; ahora que veo su ausencia en todo y en todos, en la fuente y en la roca, en tu piel, en mi piel… Ahora que todos hablan de las Aguas y nadie parece sentirlas, ahora que quiero sentirlas y dejar de hablarlas; ahora que me doy cuenta que las Aguas son en femenino y con mayúsculas… Ahora…
